Es ideal para tratar problemas digestivos, aliviar infecciones respiratorias, reducir dolores musculares/articulares y combatir parásitos intestinales.
Su consumo excesivo, con infusiones concentradas o aceite, puede causar problemas digestivos, reacciones alérgicas y disminución del azúcar en sangre. Está contraindicado en embarazadas por riesgo de aborto y debe evitarse antes de cirugías por afectar la coagulación.
Se consume en infusiones para aliviar tos, problemas estomacales y dolor de garganta, o se aplica tópicamente, como aceite u hojas soasadas, para inflamaciones, heridas y dolores articulares.