No solo se trata de medicina, también hablamos de cultura y tradición. Aquí convergen la botánica, la historia y la voz de las comunidades para proteger el legado de las plantas que han curado a la península por generaciones.
En la cultura maya, el achiote es usado repentinamente en varias ocasiones. Tanto para condimentar platillos y bebidas, como un colorante de textiles y cerámicas.
Se consideraba que el fruto tenía poderes protectores, capaz de alejar energías negativas y espíritus malignos. Era considerado un regalo de los dioses, por lo que era usado como ofrenda en rituales religiosos y ceremonias, de modo que se estableciera un vínculo entre humanos y seres divinos. Asegurando la protección de la comunidad.
La Ceiba no es un simple árbol, es algo más, es un "árbol sagrado", que significa; vida, grandeza, perpetuidad, fuerza, bondad, y unión, y es representativo de algunas culturas del área de Mesoamérica.
Cuenta la famosa leyenda del Popol Vuh, que los dioses creadores sembraron en los cuatro rumbos del cosmos sus respectivas ceibas sagradas: al Oeste, la ceiba negra; al Sur, la ceiba amarilla, y al Norte, la ceiba blanca.
Finalmente sembraron una quinta ceiba al centro de todos estos rumbos, y en sus raíces ubicaron el Xibalbá o Mitnal, que era la morada de los muertos; en su base colocaron el Kab o la tierra que habitamos los seres vivos; y en sus ramas establecieron su morada los dioses; mientras que en la cima de su copa habitaba el origen de todos los dioses en la forma de una magnífica ave Quetzal celestial.
La gente asegura que hay ruda hembra, que es más chiquita y más florida, y ruda macho, más grande y masculina; pero resulta que la planta es hermafrodita y se las arregla sola; un onanismo de alto vuelo.
Para las personas que creen en las energías mágicas, la ruda se convirtió en un amuleto de la suerte que atrae mucha positividad. Una manera de potenciar sus efectos es colocarla en un espacio vital en el cual pueda aprovechar lo mejor posible los nadis, también conocidos como canales energéticos.