Se emplea para aliviar dolores menstruales, mejorar la digestión, calmar espasmos estomacales, tratar afecciones de la piel (como sarna o piojos) y reducir dolores musculares o reumáticos.
Grandes dosis causan dolor de estómago severo, vómitos, daño al hígado/riñones, confusiones y convulsiones. Aparte, Su consumo está contraindicado durante el embarazo por provocar contracciones uterinas.
Hervir 1 taza de agua, agregar 1 cucharadita de ruda seca o 2-3 hojas frescas, retirar del fuego y dejar reposar 5 minutos. No pasar de 2 tazas al día o olvidar su uso recomendado.